Cuesta creer que hace apenas seis meses estábamos dando los primeros pasos en este sueño de emprender, y que hace un año apenas pensábamos, muy vagamente, en lo que realmente queríamos construir. Aprender ha sido toda una aventura. Tony y yo hemos disfrutado muchísimo el proceso, y lo seguimos haciendo. Nos encanta conectar con las personas, preparar cada pedido con cuidado, elegir productos, buscar nuevas ideas y pensar constantemente cómo mejorar.
Esta comunidad que ha ido creciendo de manera orgánica durante estos meses suma hoy 1655 seguidores, para ser exactos. Puede parecer poco, pero para nosotros significa muchísimo. Sentimos algo muy especial por las personas que nos siguen. Hemos vivido anécdotas realmente bonitas, como aquella vez que una chica nos escribió al WhatsApp de la tienda solo para elogiar el concepto y la vibra de Salem House. Cuando nos dimos cuenta, ya teníamos toda una conversación armada. No sabemos exactamente de dónde salió, pero ahí sigue, haciéndonos porras constantemente. Y eso, precisamente, es crear comunidad.
Otra experiencia que no olvidamos fue cuando Correos de Costa Rica perdió un pedido que incluía algunas de las piezas más bonitas y únicas que tenemos en la tienda. Tras hacer todos los reclamos posibles y toparnos con la indiferencia de Correos, fue el propio cliente quien nos defendió, los enfrentó y, gracias a eso, logramos recuperar el paquete. Ese cliente se ganó un 10 absoluto por la paciencia y la pelea. Y así, aún con pocos seguidores, tenemos muchos ejemplos de personas que se acercan con respeto, cariño, recomendaciones y palabras bonitas. Todo eso lo valoramos profundamente.
Podemos decir con orgullo que solo hemos tenido dos haters. No entendemos muy bien por qué, pero salieron de las entrañas de TikTok: uno se desquitó con nuestros libritos de Halloween y el otro con nuestra página web. Supongo que eso también viene incluido en el paquete de exponerse.
Desde el inicio sabíamos que esta travesía venía cargada de retos. Uno de los más grandes ha sido la creación de contenido y enfrentarse a los comentarios. “¡Qué cringe!”, “¡Ya están muy viejos para eso!”, “¡Eso es para carajillos!”, “¡Se creen influencers!”. Pero cuando representás un negocio como este, no queda de otra: somos los influencers de nuestro propio emprendimiento.
Crear contenido es, sin duda, uno de los aspectos más estresantes, esclavizantes y, muchas veces, con menor recompensa dentro de este gremio. Horas editando un video para que dure menos de un minuto, pensando en el alcance, los subtítulos, las transiciones, los efectos de sonido, pegando clips perfectamente… y, aun así, el alcance suele ser mínimo. No somos expertos, y al final del día el algoritmo decide. Lamentablemente, si se quiere llegar a las personas, hay que crear contenido. No hay alternativa.
Hace poco, hablando con una experta en marketing digital, comentábamos lo dependientes que somos de las redes sociales, y es una realidad. Si no se logra un video viral o no se paga a un influencer reconocido, muchas veces no hay recompensa. Esto genera una dependencia a la pauta pagada que no siempre resulta tan valiosa. A veces no es cuestión de calidad ni de cantidad, sino de una lógica (bastante ilógica) del algoritmo, que muchas veces lo arruina todo.
Para este 2026 tenemos claro el objetivo: aprender de nuestras falencias, crear más contenido, mejorar estrategias y llegar a más personas. Este medio año, aunque solo sea medio año, nos ha enseñado muchísimo, y al final eso es lo que más importa. Otro reto importante ha sido generar confianza en el uso de nuestro sitio web. No culpamos a nadie por desconfiar; todos estamos marcados por la cantidad y creatividad de los estafadores que existen. Es completamente entendible.
Pero no todo es negativo. Hay muchísimas oportunidades de mejora y creemos firmemente que los primeros dos años de un emprendimiento deben servir como base para construir un modelo de negocio sólido. Eso es lo que anhelamos.
Seguimos aquí, aprendiendo, equivocándonos, celebrando pequeños logros y creciendo paso a paso. Salem House no es solo una tienda; es un proyecto hecho con paciencia, cariño y mucha intención. Gracias a quienes han confiado, apoyado y caminado con nosotros durante estos primeros seis meses. Esto apenas comienza.
Feliz y próspero 2026.
Con cariño,
Ari

